Actualidad de la FCC

Por Teresa Guerrero, jefa del Departamento de Fomento de la Recogida Selectiva Área de Economía Circular – Agencia de Residuos de Cataluña

La sostenibilidad es hoy uno de los pilares estratégicos del turismo en Cataluña. En este escenario, el sector del camping tiene la oportunidad —y la responsabilidad— de seguir liderando iniciativas que contribuyan a un modelo más eficiente, responsable y alineado con las expectativas sociales y ambientales actuales.

En Cataluña se generan anualmente cerca de 4 millones de toneladas de residuos municipales, y todavía más de la mitad se destinan a la fracción resto. Mejorar la recogida selectiva en origen es clave para avanzar hacia una economía más circular, y los campings, con más de 21 millones de pernoctaciones anuales, desempeñan un papel relevante en este reto colectivo.

Del reto a la oportunidad

El impacto del sector en la generación de residuos es especialmente visible en los municipios turísticos. Lejos de ser un factor limitante, esta realidad sitúa a los campings en una posición privilegiada para impulsar cambios reales y visibles, con efectos directos sobre el territorio, el medio ambiente y la calidad del servicio ofrecido a los clientes.

Las experiencias analizadas muestran que aproximadamente el 50 % de los residuos de un camping se generan en los servicios, especialmente en las áreas de restauración, bares y comedores. Actuar de manera ordenada y sistemática sobre estos espacios, con especial atención a la fracción orgánica, permite obtener mejoras significativas con un esfuerzo asumible.

Experiencias reales, resultados contrastados

En el marco de un trabajo colaborativo entre la Agencia de Residuos de Cataluña, los campings Ametlla y l’Eucaliptus y entidades especializadas como Ecoembes, Ecovidrio y el Consorcio COPATE, se han desarrollado proyectos piloto basados en datos reales y en el funcionamiento cotidiano de los establecimientos.

Estos proyectos han permitido identificar soluciones prácticas y fácilmente replicables, así como elaborar materiales y recursos pensados específicamente para los campings. El mensaje es claro: no se trata de teoría, sino de medidas probadas que funcionan.

Personas, organización e implicación

Los buenos resultados tienen un denominador común:

  • Implicación de la dirección, como elemento clave de liderazgo.
  • Formación y compromiso del personal, que se convierte en un agente activo del cambio.
  • Sistemas claros y bien organizados, tanto en los espacios de trabajo como de cara al usuario.

Además, la experiencia demuestra que cuando los clientes disponen de información clara, señalización comprensible y elementos de separación prácticos —en bungalows, parcelas y zonas comunes—, la respuesta es positiva y el esfuerzo es percibido como un valor añadido del camping.

Beneficios para el sector

Mejorar la recogida selectiva en origen aporta beneficios claros:

  • Ambientales, reduciendo los residuos destinados a vertedero.
  • Económicos, optimizando la gestión y los recursos.
  • De imagen, reforzando el posicionamiento del camping como establecimiento comprometido con la sostenibilidad.

Se trata de un modelo escalable, asumible y alineado con las demandas actuales del mercado, que refuerza la competitividad del sector.

Mirando hacia el futuro

En los próximos meses se difundirán los resultados de estos proyectos mediante un webinar con la Federación Catalana de Campings, así como con nuevos materiales prácticos (cartelería, recursos digitales, vídeos e infografías) y un protocolo de mejora de la recogida selectiva en los campings.

En conclusión, mejorar la recogida selectiva en los campings es posible y aporta valor. El sector dispone del conocimiento, las herramientas y la experiencia para seguir avanzando hacia un modelo turístico más sostenible, competitivo y comprometido con el territorio.